La importancia de los cuentos para los niños

Existe un mundo en el cual los niños se refugian para sobrevivir a las fealdades de la vida, es producto de la fantasía en la que son capaces de sumergirse, de su frescura y vitalidad, pero es también fruto de lo que queda de bueno en nosotros adultos, que tenemos un arduo deber: defender ese mundo encantado que para los niños es una fortaleza.

Peter Pan, que lucha para defender la fantasía de los niños, es un auténtico héroe, y no un niño encapsulado en su infancia. Bienvenidos sean los recuerdos de una infancia feliz, para quien ha sido tan afortunado, pero quien no lleva consigo las preciosas imágenes de una juventud serena, igualmente debe asumir el compromiso de proteger la fantasía, que sea para facilitar el camino de aprendizaje de los niños.
En los cuentos infantiles cada historia, por irreal y absurda que sea, trata sobre problemas humanos universales, ofreciendo ejemplos de solución ante las dificultades. El cuento es un sistema de mensajes que los niños captan más allá de todo razonamiento lógico. Los cuentos, respetando la visión mágica de las cosas, alejan las pesadillas inconscientes, ablandan las inquietudes, ayudan a superar las inseguridades y las crisis existenciales, enseñan a aceptar la responsabilidad y a afrontar la vida con coraje. El cuento desarrolla la creatividad, y crea una barrera en la cual el niño puede enfrentarse metáfóricamente con sus miedos, y encontrar la manera de enfrentarlos. Brujas Malvadas, Dragones, Monstruos y Madrastras y Ogros, Sirenas, Hadas y Duendes alados han sido por siglos, y son todavía, los personajes que custodian un patrimonio de recursos: los cuentos son un tesoro de valor inestimable, y representan un punto de referencia para la vida del niño y su relación con los adultos.

La película “The fall”, es una travesía por los cuentos que Ray, un actor extra experto en caidas, le relata a Alexandría, una nena con el brazo partido por caerse de un árbol de naranjas. El trato es que la nena le roba, sin entenderlo, morfina a la enferma para que Ray se suicide. Cada vez que ella traiga pastilla, Ray continua la historia. Acá el adulto no busca proteger ningun estado puro de la infancia, sino por el contrario, se aprovecha de está inocencia y le conviene que así sea, no busca que el cuento deje la posibilidad de aprender algo. Pero, si hay un requisito básico para ser un cuento (y está película es un gran cuento) es que dejen una moraleja, que nos haga aprender una buena lección, en este caso Alexandría, termina salvando a Ray. Primero se vuelve a caer (Fall se llama la película) tratando de robar morfina del estante más alto, se rompa una pierna, se fractura el craneo, le abren la cabeza, la someten a rayos x y “me torturaron con agüjas”, pero después de todo sigue pidiendole a Ray el final feliz del cuento: “no hagas que se muera”, y él al final se levanta (en el cuento, porque en la realidad de la película quedo paralítico) y le da un final feliz al cuento. Y la peli termina con escenas de películas en las que Ray, siendo extra, se cae, y lo golpean, y se vuelve a caer, pero “al final él vuelve a levantarse siempre con una sonrisa”.
La nena, los indios con turbantes, y el gran cuento interrumpido que mantiene en marcha a la película, son temas que ya fueron vistos en “La princesita”, donde acá era la misma nena que se contaba historias a ella y a sus amigas huerfanitas, para olvidarse un poco de la guerra y el mundo adulto, ajeno y hostil. Pero está peli termina con un final más fantasioso-feliz, y una moraleja extraña. Sara, la princesita, termina siendo salvada porque aparece su papá millonario, que la única razón por la cual la había abandonado, era la amnesia, producto de la guerra. En cambio, Alexandría termina descolgando naranjas, junto a su familia, porque ese es su trabajo, y a pesar que el médico le recomienda a la madre que eso no es bueno para una nena, ella corre feliz entre las naranjas, la gente, persigue una mariposa, y así, al pasar, nos deja la pequeña moraleja “Una y otra caida, y al final el vuelve a levantarse sonriente”.

En las historias, para llegar al final feliz hay que seguir un camino a veces difícil, es necesario derrotar al dragón, engañar al lobo, escuchar los consejos del mago y usar la inteligencia. Estas desventuras que el niño afronta junto al protagonista son una invitación a la acción, a desenvolverse con habilidad, y activamente, en las dificultades de la vida real. La sana fantasía ayuda a interactuar con la realidad y a aprovechar del mejor modo los recursos que se tienen a disposición.


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  1. Buscando cosas que nos hagan bien | Abandonarse a los placeres de la risa pingbacked Posted 13 de marzo de 2009, 16:43

Comments

  1. Quote

    And I can’t face the evening straight
    And you can’t offer me escape
    Houses live and houses speak
    If you take me there you’ll get relief
    Believe, believe, believe, believe…

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